Qué hacer (dentro y fuera) de un ascensor que dejó de funcionar

Qué hacer (dentro y fuera) de un ascensor que dejó de funcionar

La Federación de Asociaciones y Cámaras de Ascensores de la Argentina recomienda, antes que nada, mantener la calma, despejar las dudas de que el equipo pueda caer y pedir auxilio al responsable del ascensor, sin intentar salir por los propios medios.

Tanto los cortes de luz como la baja de tensión, dejan fuera de servicio a los equipos de ascensores y uno de los riesgos comunes es quedar atrapado dentro del mismo.

Según el ingeniero Norberto Rinaldi, miembro del Comité Permanente de Seguridad de la Federación de Asociaciones y Cámaras de Ascensores de la Argentina (FACARA),  “uno de los problemas más frecuentes es la falta de comunicación en el interior del equipo y la oscuridad por el corte de energía, además de la falta de señal para comunicarse con el exterior”.

La combinación de varios factores contribuyen a mal disponer a una persona atrapada dentro de un ascensor.

En ese sentido, FACARA lleva tranquilidad: “La estética metálica y fría del ascensor hace creer que el aire es limitado y se va a agotar rápidamente, pero para la tranquilidad del usuario esto no es cierto, ya que los ascensores poseen sus propias rejillas de ventilación e infinidad de hendijas por donde penetra el aire desde el exterior”.

El miedo a que se caiga el ascensor

Otro gran temor de las personas es la caída del ascensor.

Según la Federación de Asociaciones y Cámaras de Ascensores de la Argentina, “cuando el ascensor sufre un desperfecto técnico, se activan dispositivos de seguridad de bloqueo y frenado automático que impiden que el ascensor se mueva“.

Según Eduardo Padulo, miembro del Comité Permanente de Seguridad y docente de la UTN en competencias laborales para operador de servicio de mantenimiento y conservación de ascensores, “si el ascensor se detiene por alguna falla, se tiene que llamar al servicio de emergencias de la empresa conservadora y nunca, pero nunca, debe intentar salir por los propios medios, ya que el lugar más seguro para permanecer, en esos casos, es dentro de la cabina, esperando la llegada del personal de auxilio”.

Medidas de seguridad para el uso del ascensor:

  • No usar el ascensor en caso de incendio o inundación.
  • Los niños deben viajar siempre acompañados de un adulto y alejados de las puertas. Además deben descender siempre delante de quienes lo acompañan
  • Antes de ingresar, asegurarse que el ascensor esté al nivel del piso.
  • Respetar la capacidad máxima de carga.
  • No detenerse entre las puertas del ascensor.
  • No introducir las manos o pies entre las puertas tijeras.
  • Si el ascensor se detiene fuera de los pisos no tratar de descender por los propios medios, se debe pulsar la alarma y esperar.
  • No intentar forzar las puertas en ningún momento.
  • No hacer movimientos bruscos dentro de la cabina.
  •     No rescatar a las personas atrapadas, sino llamar a la empresa de mantenimiento para su auxilio.
  • Para el mantenimiento del ascensor, contratar a una empresa responsable.

Consejos básicos en caso de encierro:

Desde afuera del ascensor:

En el caso de encierro, no rescatar a las personas atrapadas, sino llamar a la empresa de mantenimiento para su auxilio y, mientras esta llega, calmar a la persona que se encuentra encerrada mediante el diálogo.

¿Qué hacer desde adentro del ascensor?

– No intentar salir por los propios medios, forzando la puerta, bajo ningún punto de vista.

– Mantener la calma. Los nervios no solucionan nada y agravan la situación. La ansiedad es contagiosa y mala consejera.

– Estructurar el tiempo. Es muy importante focalizarse en temas que nos interesan y nos generan placer. La mente necesita pensar y resolver algo agradable, no evocar recuerdos fugaces.

– Respirar pausado. La respiración diafragmática, que consiste en inspirar profundamente, (empujando el diafragma hacia abajo) y exhalar lentamente, permite disminuir el ritmo cardíaco y respiratorio y restablecer la calma a nivel físico, primero, y luego a nivel emocional.

-El humor como herramienta. Es el mejor remedio para desdramatizar la situación y no desesperarse. Tener en cuenta que aunque el tiempo parezca interminable, la situación es pasajera y luego se convertirá en una anécdota.

más información: www.facara.com.ar

Compartir