Pinamar, primera ciudad argentina en decirle ¡chau! al plástico

Pinamar, primera ciudad argentina en decirle ¡chau! al plástico

Por iniciativa de la organización Big Human Wave, el Concejo Deliberante de esa ciudad balnearia aprobó la ordenanza que prohíbe a los comercios vender productos con plástico descartable y la venta de bebidas con sorbetes.

Esta historia tiene un final feliz, aunque en verdad es el cierre de un capítulo de una causa que dará para mucho más.

Tras años de una auténtica militancia por el ambiente, el “despertólogo ambiental” Gastón Caminata logró que el Concejo Deliberante trate y apruebe una ordenanza que prohíbe en la ciudad de Pinamar la utilización de plástico descartable y sorbetes.

La iniciativa de Gastón fue transformada en proyecto por la concejal Alejandra Apolonio, a instancias de la iniciativa impulsada por la organización Big Human Wave en la plataforma social Hagamos Eco de Greenpeace.

Al presentar el proyecto, la legisladora afirmaba el compromiso conjunto de las organizaciones ambientalistas y la dirigencia política para promover acciones de preservación del entorno. “Queremos evitar que la fauna marina siga muriendo por la ingesta del plástico, miles de animales mueren al año por esta causa”.


Y de eso de trata. De la confluencia de intereses en pos de un futuro mejor.

Por supuesto que este es un gran logro, pero no el único.

Según recuerda Gastón Caminata, el reclamo de los ambientalistas ya había logrado que, en 2014, Pinamar fuera una de las primeras ciudades en prohibir el uso de bolsas plásticas.

Hoy es el turno del plástico descartable, generalmente usado para contener alimentos y bebidas.

En una charla enriquecedora que mantuve con Gastón en Ventana Abierta, en FM Milenium, nos describió el largo recorrido buscando concientizar sobre el cuidado del ambiente.

“Hace años que estamos atrás de estar ordenanza. Nunca te imaginás que vas a llegar a la meta. Y te encontrás con 14 concejales que levantan la mano, tres de ellos dan cátedras del cuidado del ambiente y el intendente pone esto en sus redes sociales…” recuerda con emoción.


La ordenanza aprobada por el Concejo Deliberante de Pinamar establece un recorrido de restricción hasta la prohibición total de los plásticos de un solo uso, como son los vasos y sorbetes.

Semejante logro convierte a la ciudad en la primera en toda la Argentina en avanzar con herramientas política para promover un funcionamiento más sustentable de la economía.


Pero, más allá de las leyes, Pinamar ya viene tomando conciencia sobre la necesidad de reducir el impacto de su actividad.

“Muchos bares y restoranes están dejando de usar plástico. En una de las cadenas de comida rápida más importantes de Pinamar, van a dejar de usar vasos plásticos para pasar a dar bebidas en vasos de cartón”, se entusiasma Gastón.

Una historia militante por el ambiente

Pero este resultado concreto tiene una historia de militancia ambienta que suma ya 10 años.

Fueron años de salir a las playas, limpiarlas, y enseñarles a cuidarlas a vecinos y veraneantes.

Una concientización, papel por papel, vaso por vaso y sorbete por sorbete.

Y en simultáneo, con la llegada de la causa a personajes variados y, sin embargo, cercanos, como el Papa Francisco y Lionel Messi

“Nosotros tratamos de llegar a personajes influyentes. Imaginate si Messi impulsara esta ordenanza en Barcelona”, se entusiasma Gastón “Eso es lo que queremos”.

Para este despertólogo ambiental, el desafío es que “influyentes y no influyentes estemos en el equipo del cuidado del ambiente”.

En esta década de militancia ambiental también quedaron hitos interesantes como su libro “La mejor inversión es en el ambiente”.

“Estaba mirando la película La lista de Schindler. Y veía al protagonista arrepentirse por no haber vendido un anillo de oro para salvar unas cuántas vidas más. Eso se llama de muchas maneras, pero es altruismo. A mí me agarró por el lado del ambiente”, evoca Caminata.

Y, lejos de la creencia de mucho, estas causas no necesariamente necesitan grandes sumas de dinero.

“En 10 años invertimos 1.150.000 pesos. Unos 300 pesos por día”, ejemplifica este entusiasta del cuidado del ambiente.

¿Y cómo ayudar?

Ayudar es fácil.

O por lo menos Gastón lo presenta así.

“Cualquier persona que baje de su departamento en Buenos Ares, que mire si hay basura y que la limpie. Que saque una foto con el antes y con el después y que la publique en las redes sociales”, sintetiza.

Acción y divulgación. Esa es la clave.

“Toda esa basura que ves en la calle llega a los océanos. 12 millones de toneladas llegan a los mares”, advierte el ambientalista.

Alerta, pero no se paraliza.

Al contrario; se activa en la concientización, día a día.

Compartir