La campaña antirracista que terminó en “negoción” en los Estados Unidos

La campaña antirracista que terminó en “negoción” en los Estados Unidos

La firma Nike viene siendo eje de un debate por demás interesante en los Estados Unidos.

Su decisión de hacer de un jugador de fútbol americano antirracista su cara central para los 30 años de su slogan Just Do It fue un rotundo éxito, con miles de millones de dólares en beneficios.

Sin embargo, el resultado provechoso tiene una historia un poco más compleja.

Todo comenzó cuando Nike decidió jugar fuerte para homenajearse.

Para ello, la firma contrató al jugador de fútbol americano, Colin Kaepernick, un reconocido militante antirracista, enemigo público de Donald Trump.

Fue el propio presidente de los Estados Unidos el que repudió al jugador y a la campaña por las 3 décadas del Just Do It.

Incluso, los estadounidenses más conservadores plagaron las redes sociales con videos en los que se los veía quemando zapatillas Nike, en señal de boicot a la campaña.

Esas escenas pusieron en pánico a los inversores de la firma, mientras Trump lanzaba acusaciones furibundas en Twitter, en paralelo a un descenso del 3 por ciento de las acciones de la compañía de indumentaria y calzado deportivo.

Sin embargo, una de las claves del éxito de la campaña de Nike fue la altísima exposición mediática a costo cero que logró.

El mensaje tuvo propagación rápida y económica, a fuerza de provocación.

Los medios no paraban de hablar y debatir en torno a la acción publicitaria.

El éxito de la campaña redundó en un incremento del valor bursátil de la empresa del 5 por ciento.

En dinero, representó una recapitalización de Nike del orden de los 6 mil millones de dólares.

La contratación del jugador Colin Kaepernick quedaba así más que justificada.

El deportista fue el primero en hincar la rodilla durante la escucha del himno nacional en señal de protesta por la brutalidad policial y la opresión a la comunidad afroamericana de los Estados Unidos.

Kaepernick no jugaba desde 2016, atacado con denuncias por delitos de conspiración para impedir su fichaje.

Ante su situación de desocupado, Nike decidió que la campaña se lance en el Día del Trabajador en los Estados Unidos, el 3 de septiembre.

Es eslogan no pudo ser más provocador e inspirador:“Cree en algo. Incluso si significa sacrificarlo todo”.

Si bien la campaña de repudfio de los sectores conservadores fue virulenta, no menos intensas fueron las expresiones de apoyo a la campaña protagonizada por Colin Kaepernick.

Figuras como Serena Williams y LeBron James salieron a expresar su acompañamiento, mientras las ventas online de Nike crecían un 30 por ciento, el doble que el mismo período del año anterior.

Colin Kaepernick todavía no volvió a las canchas, mientras muchos especulan sobre los millones que haya cobrado de parte de Nike.

Dinero más que merecido, a la luz de los resultados de su intervención en la acción promocional que trascendió el mundo de los negocios e impactó de lleno en la política estadounidense.

 

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